Consejos para decorar la mesa en Navidad (III)

Propuestas para decorar la mesa
La decoración de una mesa puede resultar una experiencia única e interesantísima que debe disfrutarse paso a paso e incluso en compañía de otros. Desde su planificación hasta su resolución es un trabajo muy agradable de llevar a cabo y que además genera el cariño y la admiración de los demás. Resultará muy gratificante que tus invitados valoren el estilo con el que les has agasajado en unos días tan entrañables. image

Mesa buffet
Si tenemos bastantes invitados, una mesa-buffet simplifica muchísimo el servicio. Si no tenemos este tipo de mesa, es muy fácil y muy barato comprar una plancha de madera y colocarla, debidamente vestida y sin que se note la disposición, sobre unas borriquetas. Un truco es colocar la mesa-buffet separada de la pared. Al poderse servir desde ambos lados, la espera de los comensales, en caso de que sean muchos se reduce a la mitad.
Opcionalmente los invitados pueden acceder a otras mesas que contendrán las vajillas y cuberterías así como las bebidas, que obligatoriamente deben situarse en una mesa aparte.

Podemos cubrir la mesa con un mantel rojo vivo, de tela de tapicería. Las velas serán también rojas. El centro principal puede ser un diminuto árbol de Navidad con adornos de color rojo y con auténticas velitas encendidas.
Para este tipo de celebración deberemos optar por una vajilla que no sea demasiado pesada y delicada, ya que los invitados deberán llevarla de un lado a otro. También hay que pensar en las copas o vasos elegidos, serán más adecuados los que tengan una base ancha, habrá menos posibilidades de que caigan. Un buen consejo es disponer abundantes platitos con servilletas de diferentes colores o motivos, que a la vez de ser decorativos serán muy útiles a todos.

Mesa dorada
La mesa vestida de oro es una de las más llamativas para estas fechas. Es más útil para el día de fin de año que para fiestas más familiares como Nochebuena o Navidad, siempre días que permiten menos excesos decorativos. Con un simple mantel de tul, e incluso comprando una tela independiente y situándola sobre un mantel blanco liso, podemos llegar a conseguir resultados geniales.

Si además añadimos velas también doradas, situadas en un centro de hojas del mismo tono, candelabros adornados con espumillón dorado y un centro bajo de loza o de barro, pintado de purpurina, el éxito está asegurado. Todo esto lo complementaremos con una elegante y atrevida vajilla de un tono que combine con los dorados, puede ser blanco o azul por ejemplo. Unas copas blancas o con brillos dorados y una cubertería de acero inoxidable con un pequeño borde en el mismo tono, conseguirán que hayamos acertado plenamente con este estilo decorativo. Como complemento podemos añadir, si la vajilla elegida ha sido la blanca, unas servilletas de color rojo vivo, será un bonito toque de alegría, que se integrará perfectamente con todo lo anterior.

image Mesa infantil
En la mesa, los niños pequeños deben estar al lado de sus madres pero eso, a veces en celebraciones festivas como la Navidad, lleva a que sobrevenga cualquier desastre imprevisto. Por eso no es una mala idea crear una mesa con un ambiente especial para los más pequeños. La podemos colocar sobre una mesa baja o una rinconera. La decoraremos con colores navideños, y para evitar manchas y sustos utilizaremos todos los elementos de plástico o papel. También se pueden colocar pequeños manteles individuales de tela con los adornos que más gustan a los niños y servirles su comida de forma independiente, algo que les encanta. Si además añadimos espumillón, brillante y de colores vivos, habremos conseguido una buena solución para decorar y hacerles felices, gastando poco dinero.

Mesa individual
Los servicios individuales son muy aconsejables para utilizarlos cuando hay muy pocos comensales y sobre todo en mesas de cristal. Con esto generaremos un contraste que resultará muy atractivo. Si la mesa es de madera habrá que buscar un tono de mantel que sea acorde a ésta o bien que genere contraste. Una buena alternativa es la de disponer estos mantelitos sobre uno grande de un color intenso, consiguiendo de esta forma contrastar y combinar para obtener un resultado armonioso. Cualquier opción es válida si el resultado obtenido es festivo, tal y como pretendíamos. También suele recomendarse el uso de esos manteles para las pequeñas mesas de centro. La mayoría de ellos suele llevar la servilleta a juego, lo cual nos facilita aún más la labor de montar una bonita y bien decorada mesa.

Mesa plateada
Jugar con los brillos de velas plateadas o doradas combinadas conimage candelabros y elementos de cristal reafirma la luz, multiplica los reflejos festivos y genera cierto aire de atrevimiento que difícilmente pasa desapercibido. Colocando todos los elementos plateados (velas, cintas, lazos, piñas, Centros y plantas) sobre un mantel neutro de hilo de rojo, o incluso violeta, conseguiremos que los elementos resalten de una manera espectacular. Si se utiliza una vajilla blanca o cruda y una cubertería también plateada, habremos dado en el clavo. Los platos resaltarán activamente sobre la mantelería y el dominio del plata en los reflejos actuará creando un ambiente cálido a la vez que festivo.

Mesa natural
Las tonalidades tostadas en manteles y servilletas, combinadas con elementos dorados como velas y sobreplatos, permiten crear atmósferas cálidas y agradables y convierten una velada en un hervidero de paz. Este tipo de decoración suele ir acompañada de manteles de lino, vajillas sobrias y copas sin motivo alguno y de estilo espigado, marcando un carácter suave y discreto más típico de una mesa otoñal que de una opción de decoración navideña. Esto lo resolveremos con los detalles. Las piñas naturales y los frutos secos, acompañamientos que mantienen las escalas cromáticas, añaden lo que falta para que verdaderamente sea una mesa navideña. Junto a esto, y para dar el toque final, podemos incluir unas ramas de pino o abeto, el contraste generará continuidad en la línea de diseño.

image Mesa clásica
La composición de hilo o el organdí da grandes resultados con finas vajillas, cristalerías y cubiertos más conservadores. Si a esto se le añaden pequeños detalles como candelabros, velas o lazos habremos conseguido retroceder algunos años. Una buena opción de mesa clásica es esta que te proponemos; una preciosa vajilla con motivos florales en tonos azules y amarillos, a juego todos los componentes, incluso las tazas de consomé. Las copas pueden llevar el pie del mismo tono azul que la vajilla. Una sobria pero elegante cubertería de plata vestirá la mesa de una manera especialmente clásica. Se puede incluir algún pequeño detalle, candelabro o vela, pero siempre de líneas serias. Un detalle más, una flor de Pascua, pero de pequeñas dimensiones.

Mesa espontánea
Hoy en día cualquier disposición de elementos en una mesa festiva es aceptada sin reproches. Si invitamos a los abuelos no es lo mismo que si la cena o la comida es para una pareja de amigos. Estos pequeños detalles son los que consiguen que una mesa, en todo su conjunto, sea perfecta. Conseguir un estilo espontáneo sólo es cuestión de dejar volar la imaginación. No es necesario tener pensado previamente qué vajilla vamos a utilizar, es fácil que la de uso habitual, con algún pequeño toque de distinción añadido, nos sirva perfectamente. A modo de mantel pondremos una tela de color dorado o simplemente blanca, si es posible con algún detalle brillante. Una vajilla blanca y unas sencillas servilletas, que pueden incluso ser de papel en tonos plateados o dorados, conseguirán un aspecto navideño muy interesante. Si a esto le añadimos unos vasos de fino cristal y alguna vela, habremos conseguido rápidamente una bonita mesa. Podremos rematarla con un pequeño centro de flores secas.

Mesa blanca inmaculadaimage
Como único componente el blanco. Mantel, servilletas y vajilla del mismo color. La cristalería lo más lisa posible, aunque estaría permitido algún pequeño grabado en el pie, pero siempre del mismo color. Todo parece respirar pureza y amistad. Sólo algún pequeño detalle deberá trastocar este ambiente. Puede bastar una vela dorada o un centro de plantas con motivos rojos y con un bonito macetero blanco. También es admisible incluir en este estilo unos servilleteros de plata. Los cubiertos es preferible que sean de acero y lo más lisos posibles. Si lo deseamos también podemos esparcir por la mesa unos pétalos de rosas blancas, además de adornar perfumarán la mesa.

Mesa elegante
La porcelana y los tules blancos cobran fuerza cuando se combinan con toques dorados: coronas, velas, lazos y bolas con el suave brillo del oro hacen que una sencilla mesa se convierta en un momento en la más elegante. Las vajillas más indicadas para este tipo de mesa pueden ser las que llevan un filo dorado o plateado. Pueden ser lisas o con algunas diminutas flores de color pálido y de fondo blanco o crudo. Es recomendable que las copas a utilizar sean estilizadas, pues darán mayor altura a la mesa. También resulta de muy buen gusto y muy acertado en este tipo de decoración poner los platos del pan a juego con el bajoplato, así como un detalle exquisito resultará el ubicar un reposacubiertos de plata al lado de cada comensal.

image Mesa del brindis
Un momento muy especial en cualquier velada es la hora del brindis. Para ello podemos ambientar una mesa, que no necesariamente ha de ser muy grande, con una tela brillante de satén rojo, verde o de cualquier otro color que consideremos navideño, en ella pondremos unas copas altas de fino cristal junto a una estupenda botella de cava, adornada con un gran lazo plateado. Para este importante acto encenderemos un par de velas plateadas que habremos puesto encima de un cenicero del mismo color. También si es más de nuestro gusto, dispondremos las velas sobre un par de candeleros de plata sencillos y lisos.

Mesa romántica
Una cena o comida de fiesta puede tener perfectamente un toque romántico, por ejemplo una cena de pareja. Este estilo lo podemos conseguir de varios modos, proponemos un mantel liso o con un motivo adamascado sencillo, a ser posible en color blanco. Una bonita vajilla con algún motivo floral o pequeño grabado del mismo color. Las copas de vino y de agua pueden ser estriadas en el pie, si además lo complementamos con una cubertería de plata, esta composición hará las delicias de los tortolitos. La clave del romanticismo está en unos pequeños brotes de hojas o flores secas esparcidas por la mesa. Si no se dispone de estas podemos depositar en su lugar pétalos de rosa roja. Será el elemento chic de la mesa. Podemos terminar el diseño con alguna vela plateada o roja con un lazo de tul de color brillante, que generará el contraste necesario.

Mesa de desayuno
Manteles individuales y una decoración sencilla en tonos azulados generan un buen ánimo después de una larga noche de fiesta. Nos prepararemos para tomar un reconfortante desayuno; sobre una mesa ubicaremos un individual de color crudo con estrellas azules, toda la vajilla en tonos azules, y como toque navideño una vela de color plata. Los cubiertos deben ser de líneas sencillas, por ejemplo, de acero inoxidable o incluso con el mango en el mismo tono azul.

Fuente:Terra

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